Posted By Mieditaciones on 17 Mayo 2009
Abdel Alí estaba orando, pidiéndole a su Diós (Al-Matïn), que concediera virtud y fuerza para que el y sus hombres vencieran en la próxima batalla contra el infiel. Todos habían sacrificado mucho en su nombre, había muchos mártires pero confiaba en la victoria.
En el otro lado de la montaña, Andrés estába rezando, con profunda fé: “Diós ayúdanos a vencer al enemigo de tu pueblo…” con su apoyo mañana ofrecerían el triunfo a su Señor y Protector.
Aquélla tarde, David Leví, hablaba a su Dios todopoderoso, “pronto la tierra será de tu pueblo y podremos honrarte, …” . David, sabía que si todo salía bien, el enemigo caería esta madrugada.
Y así, en miles de batallas, de rincones, de altares, millones de hombres rezándo a su Diós “único” curiosamente aquel que coincide con lo que les viene bien a cada uno de ellos.
Qué si Diós es Sabio, que si Victorioso, que si Todopoderoso, qué si Misericordioso,… en muchos casos es el reflejo opuesto de los que lo adoran. Toda una hermosa colección de adjetivos superlativos, para convencer que que tercie en favor de su pueblo, el elegido. Míles de pueblos elegidos, y eso si, un solo Dios, con miles de versiones.
Desde luego que hay que tener fé, pero para creer en la Sobreestupidez que ciega tantas mentes egoistas que se inventan cada una su versión del Santísimo para poder matar, insultar, menospreciar a otro ser humano a placer.
Si Dios existe, ¿De que lado estará? seguramente habrá millones de individuos que al oir esta pregunta, responderán con agitación y vehemencia, como posesos: “¡Del mío, del mío!”
Del lado del avaricioso que quiere quedarse con los bienes de los infieles, de los soberbios que siempre tienen la verdad, de los perezosos que somenten a los demás por ser elegidos,…
De verdad, no creo en ese Dios.
Creo en un Diós que solo hace vida, alegría, paz, … que si da de comer, da a todos y que si da de sufrir, también reparte solidariamente. Creo en uno al que le dá igual lo que le digan por que ya ha oido muchas tonterías, creo en uno que no cree en sí mismo por que no lo necesita, si está está y si no está no está. Uno al que no deben de excusa para hacer barbaridades.
Humanos, no inventeis a Dios, para robar, matar, violar y ofender, ese Dios no existe. No seais hipócritas, no nos vendais a un Dios que sólo esté de vuestra parte, a eso llamadle maldad humana, egoismo.
La religión no es el opio del pueblo, es la excusa de la maldad.
Si sois capaces de amar, simplemente no será necesario que lo hagais en nombre de ninguna religión, de ningún Dios. Los demás creerán en vosotros por vuestra conducta, y si algún día todos pensamos en el otro en lugar de en sólamente en nosotros. La religión desaparecerá y quizá en ese momento aperezca Dios.
El Diós de los hombres, de los perros, de las ratas, de las piedras y de las plantas. Uno para todos y no uno para cada uno.
Los Dioses de ahora son muy útiles para el mal y un gran estorbo para el amor.
Category: Pensamientos |
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